Cuando tu plataforma te dice que has alcanzado un 99% de entrega, está midiendo algo muy concreto: cuántos emails fueron aceptados por el servidor del destinatario. No te dice dónde acabaron una vez dentro. Y ahí está la trampa, porque un email que va a la carpeta de spam cuenta como entregado.
La métrica que importa no es la entrega, es la colocación en bandeja de entrada: qué porcentaje de tus envíos aparece donde la persona realmente mira. Puedes tener un 99% de entrega y un 60% de colocación, y en ese caso cuatro de cada diez emails que pagas por enviar no existen para tu lista.
El problema es que casi ninguna plataforma te muestra esa cifra directamente. Hay que deducirla, y en el capítulo cinco explicamos cómo. Antes conviene entender el camino que recorre un email desde que pulsas enviar, porque cada etapa tiene su propia forma de fallar.
Dos métricas, una diferencia
Tasa de entrega99 %
El servidor lo aceptó. Nada más.
Colocación en bandeja62 %
Lo que de verdad pudo leerse.
Cifras de ejemplo para ilustrar la diferencia entre ambas métricas.